Vainilla para todos

Sexo vainilla, ese gran desconocido para la mayoría hasta hace unos meses. Un concepto restringido, en cierto modo, que ha pasado a ser de dominio público por obra y gracia de un «escandaloso» best-seller con trazas de estar mal documentado.

¿Pero es tan restringido el tema de la vainilla? ¿Nos es tan ajena la idea de visitar una exquisita heladería y sólo pedir un helado de vainilla? Creo que no: creo que todos hemos tenido nuestra ración de vainilla en algún momento.

Porque no siempre hemos tenido lo que queríamos: exceso de caricias, gestos castos no requeridos, necesidades no consensuadas, momentos de cutre inmediatez revestidos de pasión irrefrenable, poco movimiento y aún menos juego… Quizás seas vainilla para alguien aficionado al sadomasoquismo, pero puede que algunos sean vainilla para ti.

¿Está mal la vainilla? No, en absoluto. Pero quizás es más apropiada para el momento del cigarrito 😉

[Imagen: fotografía de Ellen von Unwerth}

Anuncios
Esta entrada fue publicada el 12/09/2012 a las 11:07. Se guardó como Otros pequeños placeres, Reflexiones y etiquetado como , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: