Malditas palabras

Las lenguas no son simétricas: ni cuando hablamos de sinonimia (los matices impiden en muchísimas ocasiones que las palabras sean intercambiables unas por otras, tanto que hay especialistas que dudan de que exista) ni cuando comparamos diferentes lenguas, ni siquiera aquellas que están emparentadas.

No todas las lenguas tienen palabras para los infinitos tonos de verde de los que hablan los irlandeses, ni para los diferentes tipos de nieve que son capaces de distinguir en Groenlandia. Estas dos anécdotas son simples curiosidades dentro de la difícil tarea que es traducir, difícil porque en muchas ocasiones una palabra simple, con un equivalente formal más o menos claro dentro de otra lengua, no es capaz de plasmar todas las implicaciones culturales que tiene detrás, una implicaciones que requieren de una «nota del traductor» que sea capaz de situarnos en un contexto que no es el nuestro.

Esta pequeña reflexión viene al hilo de una queja que hago constantemente a la traducción española de Expiación (Atonement), de Ian McEwan, una queja que han tenido que padecer en Esta peli ya la he visto. ¿Cuál es el problema? La palabra ‘cunt’. Traducción española: ‘coño’. Hasta ahí todo bien pero seguro que más de uno que haya visto la película y/o haya leído el libro se habrá quedado pensando por qué le produce tanto escándalo a Briony esa palabra. Más allá de la época, el problema es que mientras que en español nosotros la mencionamos alegremente, sin producirnos ningún rubor, para los británicos se trata de una palabra prohibida. Tal cual. Pronunciarla es motivo de escándalo y no se la escucharás nada más que a contados individuos, que serán tachados de marginados y maleducados.

Pero es gracioso que una semana después me topo con que mi padre está viendo en la tele La clase (Entre les murs). Ya la vi en su momento en versión original y como me gustó mucho, me quedé con él a verla, sobre todo por curiosidad, porque la estaba viendo doblada (un horror en este caso, porque se pierden todos los matices expresivos de los alumnos) y se aproximaba el momento del conflicto del profesor con Esmeralda y Louise. ¡Horror! Tradujeron ‘pétasse’ por golfa (y en el subtitulado del video que hay a continuación, por ordinaria: lo mismito, vamos). Probablemente, ese es el significado que encontraréis en los diccionarios más básicos pero no es el de uso. Realmente, es petarda en el peor sentido: perezosa, lianta, criticona, que sólo se preocupa por su aspecto y que se cree alguien.

¿Cómo traduces eso en español? 😉

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Esta entrada fue publicada el 06/12/2011 a las 18:55. Se guardó como Filología pedestre y etiquetado como , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Un pensamiento en “Malditas palabras

  1. Por eso hay que ver las películas en la versión original 🙂

    Saludos!

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