Un mundo al revés

Lamentablemente, a veces creo vivir en el mundo al revés. Sí, lamentablemente porque el mundo al revés debería ser el mundo real y lo que se corresponde con la realidad ser parte del pasado.

Hoy mi padre ha vuelto del mercado orgullosísimo: el pollero le había dado los filetes de pollo muy abiertitos, perfectos para hacerlos rellenos, y el carnicero le había dado una pieza de carne para asar que daba gloria verla. Y a mí me encanta verle así, verle realizado como amo de casa, que no oculta estas pequeñas satisfacciones que da la vida doméstica, me hace sentirme orgullosa de él. Pero por otro lado me entristece que esto no sea algo tan habitual.

Desde mi más tierna infancia es lo que he visto en casa, que todas las tareas se compartían, que no había diferenciaciones taxativas en cuanto a sexo, que yo tuve una Barbie (buenos, unas cuantas) y un mecano (también varios), que mi madre entra en éxtasis cuando tiene que montar un mueble de Ikea y que a mi padre le encanta planchar camisas. Y así me ocurre, que parezco la mezcla entre el manual de la sección femenina y el presentador de Bricomanía, porque lo mismo te hago unas empanadillas o un pespunte que te arreglo un enchufe o abro el bote sifónico.
Pero me da pena ser “excepcional” porque es lo que soy: una excepción. Conozco gente que se puede desenvolver en todos los planos, pero veo mucha gente que es una completa inutilidad, que no saben ni hacer ni la o con un canuto y no es una exageración. ¿Es torpeza? No: es falta de empeño, de no querer aprender, de comodidad.

Al final me acabo sintiendo la versión urbanita de “El último superviviente”.

[Imagen: Liberty Girl, de Norman Rockwell]

Anuncios
Esta entrada fue publicada el 12/02/2010 a las 12:01. Se guardó como Mi familia y otros animales, Yo y mi circunstancia y etiquetado como , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Un pensamiento en “Un mundo al revés

  1. japogo-12 de febrero de 2010 21:42
    Ayyy, qué falta de espíritu Mc Gyver que tiene la mayoría del personal… sí que es verdad!

    Yon-13 de febrero de 2010 18:17
    Sin duda es un mundo desajustado en el que hay personas que no solo no saben hacer las cosas sino que tampoco se preocupan en aprenderlas… ni las mas simples de ellas.

    Perla del Turia-13 de febrero de 2010 21:16
    Que sepas que es una auténtica bendición servir lo mismo para un barrido que para un montaje de mueble de Ikea, y no es nada común… Yo en eso soy una clásica: no apta para lo 2º!

    Madame Tafetán-24 de febrero de 2010 23:00
    Japogo: pues sí, la gente se arriesga poco

    Yon: demasiado desajustado :S

    Perla: si la cuestión es por lo menos saber algo, que hay gente que ni eso ni se preocupa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: