El por qué de mi nombre

Seguro que más de uno se ha preguntado por qué mi nombre en la red es Madame Tafetán. No es presunción ni ganas de vanagloriarme: es que algunas personas me lo han preguntado directamente. Sí, es largo de contar y, sobre todo, no es apto para ciertas personas que no entiendan mi frikismo filológico.

Hace años, cuando empecé a colaborar en un blog, yo no tenía un nombre. De hecho, el colmo de los colmos es que compartíamos cuenta de Blogger y entrábamos las dos, con el nombre de la asociación, al de la asociación y a otro que teníamos que parecía un homenaje a Genette por la cantidad de textos prestados. Pero me picó el gusanillo y decidí abrir uno propio. Después de muchos ensayos, de encontrar un título resultón (que lo encontré de la forma más tonta: comiendo flores en una ensalada), me puse a pensar qué nombre podría ponerme. Mi primer propósito fue hacer un blog de opinión: mi visión sobre el mundo, una visión bastante esteta porque es como yo lo veo, claro. Así que comencé a darle vueltas a mi cabecita, buscando un nombre que sugiriera mi preocupación por lo hermoso. Entonces recordé una conferencia a la que asistí sobre Stéphane Mallarmé y una obra suya muy curiosa: La dernière mode. No era poesía ni narrativa: era una revista de tendencias escrita sólo por él bajo la identidad de diferentes pseudónimos femeninos. Zizi, Olympe, Miss Satin… Semejante pedantería me cuadraba y tras muchas pruebas resultó Madame Tafetán: “madame” para señalar mi afrancesamiento en ciertos aspectos y “tafetán” porque es una de mis telas favoritas… y porque forma parte de una escena absurda de una de mis pelis favoritas desde que era una niña.

Y ya llevo unos añitos con él y creo que no lo voy a cambiar porque tengo la sensación de que resulta bastante… identificativo, por decirlo de alguna manera. Hace unos meses se me ocurrió Lady Tweed pero, de momento, lo dejo en la recámara, por si lo necesito para algún otro nuevo proyecto 😉

[Imagen: imagen de El Jovencito Frankestein]

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Esta entrada fue publicada el 18/01/2010 a las 22:56. Se guardó como Yo y mi circunstancia y etiquetado como , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Un pensamiento en “El por qué de mi nombre

  1. Sófía-19 de enero de 2010 18:32
    Hola¡

    Permiteme presentarme soy Sofía administradora de un directorio de blogs, visité tu blog y está genial, me encantaría poner un link de tu blog en mi sitio web y así mis visitas puedan visitarlo tambien.
    Si estas de acuerdo no dudes en escribirme a sofia0801@live.com
    Exitos con tu blog.
    Un beso
    Sofía Castillo

    japogo-19 de enero de 2010 20:49
    Hey! Mira que no preguntarte estooooo! Bueno, pues bien que me ha venido el post, porque tb quería saber la respuesta. Unn abrazo artista!

    Zeberio Zato-20 de enero de 2010 12:18
    Pues sí, yo era de los intrigados por tu nombre. Sobre todo me interesaba saber cómo tuvo lugar la evolución de Madame Pompadour a Madame Tafetán… jocosidades aparte, claro 😉

    M.C-21 de enero de 2010 17:03
    Sin saber muy bien cómo me encuentro aquí. Bueno, a decir verdad si sé la razón de mi inesperada llegada.

    Lo primero felicitarte por tener un blog tan interesante para los que también nos denominamos estetas, -absurdos o congruentes- ¡que mas da!.
    Lo segundo es hacerte saber que me ha sorprendido gratamente que “A Contrapelo” sea uno de tus libros predilectos.

    À bientôt Mademoiselle Tafetán!

    M.C

    Madame Tafetán-21 de enero de 2010 23:40
    Sofía: por mí no hay problema en que incluyas mi blog en tu sitio web

    Japogo: jejeje, mira tú qué cosas 🙂

    Zeberio: lo de Madame Pompadour fue un poquito posterior 😉

    M.C.: bienvenido a mi blog 🙂

    Perla del Turia-23 de enero de 2010 22:14
    Qué buena la escena…. Hay que recuperarla, ¿qué peli era?? Lo tengo en la punta de la lengua y no me acaba de salir… Tafetán es de lo más rotundo, mucho más que Lady Tweed, así que larga vida a Tafetán! 😉

    Fer-26 de enero de 2010 16:05
    Pues mira, yo también estaba intrigado pero por fin salgo (salimos todos) de dudas.
    No creo que haga falta que te cambies por Lady Tweed, que queda como más añejo y sesentón. Pero no sesentón a lo modernillo, sino sesentón a lo Jessica Fletcher 😛

    Madame Tafetán-27 de enero de 2010 14:11
    Perla: es del Jovencito Frankestein, una película que me gusta desde que era pequeña.

    Fer: la verdad es que sí, suena un poco a doña Croqueta

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