Lo que hace que merezca la pena levantarse por las mañanas

  1. Madrugar
  2. Arreglarme sin descuidar ni un solo detalle
  3. Poder observar todo lo que me rodea
  4. Descubrir cosas nuevas, sobre todo pinturas y fotografías
  5. Hablar con un amigo o una amiga
  6. Reírme
  7. Pasear por la calle
  8. Leer durante varias horas seguidas
  9. Escuchar la lluvia a través de los cristales
  10. Jugar con la mano de alguien

[Imagen: Schlummernde Frau, Johann Baptist Reiter]

Anuncios
Esta entrada fue publicada el 14/09/2009 a las 9:25. Se guardó como Otros pequeños placeres y etiquetado como , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Un pensamiento en “Lo que hace que merezca la pena levantarse por las mañanas

  1. M-14 de septiembre de 2009 12:22
    Yo añadiría, de mi cosecha, algunas cosas más:

    1. Darse una ducha caliente, con esa sensación de renacer diariamente
    2. Tomarse un café caliente y aromático, recién hecho
    3. Leer el periódico cuando aún está crujiente, intacto, sin una sola arruga, que parece recién salido de fábrica
    4. Perfumarse cuando vas a salir a la calle, con ese aroma fresco
    5. Sentir el fresco en el cuerpo, al pisar la calle, y el cálido sol en la piel de la cara
    6. La pausa del trabajo en que te vas con los compañer@s a tomar algo
    7…….(pon aquí lo que te sugiera)……..

    supersalvajuan-14 de septiembre de 2009 12:25
    ¿En ese orden?

    Paloma Abad-14 de septiembre de 2009 14:12
    Sí… sólo diez cosas???

    😛

    danimetrero-14 de septiembre de 2009 22:19
    En definitiva abrir los ojos y vivir y acostarse por la noche con la sensaciond e no haber hecho daño a nadie. Eso es la felicidad

    Madame Tafetán-15 de septiembre de 2009 00:57
    M: lo de perfumarse lo incluyo en el punto 2. El resto de lo que has dicho, se podría incluir, aunque dije 10 por aquello de que es un número “clásico” para las enumeraciones

    Supersalvajuan: no necesariamente, aunque cumpliendo el primero ya el día me va mejor

    Paloma Abad: bueno, 10 por marcar un número, si nos ponemos a enumerar placeres cotidianos no paro

    Danimetrero: me quedo con tu propuesta de felicidad, sí señor 🙂

    marimoko-15 de septiembre de 2009 08:31
    Ui! pués yo con la imagen esa que has puesto, tranquilamente me quedaba acostado XD

    Me encanta la lluvia tras el cristal, el tintineo de las gotas cuando estas acostado, asomar la mano por la ventanilla del coche mientras conduces y sentir el goteo de la luvia y el oler la tierra mojada en los pueblos o levantarte por la mañana temprano y salir a la terraza y sentir esa brisa de haber llovido toda la noche… siempre he llevado mejor el frio que el calor.

    Fer-15 de septiembre de 2009 14:05
    Comento:
    Madrugar: ufff, sólo cuando voy de viaje, que me levanto encantadísimo.
    Con el resto de la lista estoy de acuerdo, y añadiría incluso una más: despertar y tener a L. al lado.

    Señorita Puri-18 de septiembre de 2009 13:39
    La de la foto se lo está pasando pipa bajo las sábanas

    japogo-19 de septiembre de 2009 17:24
    Añado como motivo la curiosidad por encontrarse con un día durante el que realmente no sabes qué va a pasar… por mucho que lo tengas planeado.
    Eso sí, hablamos de levantarse, ¿no? Porque madrugar ya es otra cosa…

    Madame Tafetán-20 de septiembre de 2009 01:14
    Marimoko: a mí también me encanta la lluvia y me ocurre como a ti, que llevo muchísimo mejor el frío que el calor (por muchísimas razones)

    Fer: lo de madrugar es manía mía, porque si no es así, siento que no voy a aprovechar igual el día

    Señorita Puri: jejejeje, estará a gustito 😉

    Japogo: sí, eso siempre resulta interesante, pero como ya he dicho, yo si no madrugo siento que pierdo el día

    Zeberio Zato-21 de septiembre de 2009 14:20
    Levantarse pronto por las mañanas es siempre un asco. Ese lapsus de tiempo que ocurre desde que suena el despertador, haces el ejercicio abdominal del día para incorporarte, meas intentando no echar nada fuera de la taza y te terminas el zumo de naranja… ese rato es horrible. Son sólo cinco minutos de tortura en los que nadie lo pasa bien. Luego ya, cuando pasan, nos ponemos contentos por haberlos superado y haber madrugado.

    Bueno, al menos es lo que me ocurre a mí, que soy un poco ceporro.

    Madame Tafetán-24 de septiembre de 2009 00:25
    Zeberio: a mí me encanta madrugar pero lo curioso es que en condiciones normales (es decir, cuando no estoy constipada y los mocos me han invadido), me levanto superanimada, casi de un salto, feliz de la vida. Pero me ha encantado tu descripción mañanera XD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: