Nunca llegaré a ser una «triunfita»

Atención: pregunta. ¿Alguien es capaz de reconocerme que es fan absoluto de Luis Miguel, Luis Fonsi, Alejandro Fernández o Marc Anthony, que compra sus discos, los tiene cargados en sus mp3 y se sabe un alto porcentaje de sus canciones? Y lo más importante: ¿no te has presentado a ningún casting de Operación Triunfo?

No le voy a descubrir nada nuevo a nadie si digo que las enfermedades son nocivas para la salud: efectivamente, lo son, pero no tanto por los dolores, los mocos, las toses y el malestar generalizado que acontece en tu cuerpo, sino por el simple hecho de que ya no puedes con tu alma, llamas al trabajo para decir que te quedas en casa, te acurrucas en el sillón con la manta, enciendes el televisor y entonces conoces el arrepentimiento. Lejos de mejorar, te enorgulleces de ser una working girl y reniegas de una posible condición de mujer florero porque, por las mañanas, hay muy malas compañías en las televisiones. Por ejemplo, Ana Rosa, mi modelo a no-seguir.

Sin embargo, mi estado de preocupación no ha sido provocado por la programación matutina sino por una duda existencial que me atenaza desde hace tiempo. ¿Por qué en Operación Triunfo sólo se presentan chicos que mencionan que su artista favorito es Luis Miguel? Está claro que la gente miente, o bien en el casting o bien en la vida real, porque a mí las cuentas no me salen, y cuantas más ediciones veo les entiendo menos, a ellos y a los “cachondos mentales” que eligen las canciones que van a cantar, que tanto pseudobolero y tanto flamenquito no sé de dónde sale.

Vas, te presentas y puedes conseguir lo siguiente: grabar un disco de versiones con las producciones de Vale Music que tienen la misma calidad que el micrófono de Fisher Price (es decir, una versión estilizada de cantante de orquesta); ser concursante de la Isla de los Famosos o de algún reality-show fallido; presentar un espacio promocional a altas horas de la madrugada; pretender desbancar al Chiki-Chiki en Eurovisión; convertirte en el objeto de un chiste de Aída; actuar en alguna telenovela; participar en algunos de los musicales que infectan la Gran Vía (que al ritmo que vamos sale uno basado en las canciones del Príncipe Gitano llamado In the ghetto); apadrinar el bingo de alguna pedanía… ¿Alguien se lo plantea antes de hacer cola 24 horas antes? Está claro que no y no vamos a repetir ese gran tópico que es “Bisbal sólo hay uno” porque en algún momento pinchará, presiento que pronto (un dueto con Rihanna… mal presagio).

Hoy, bajo la manta, les vuelvo a ver y pienso lo mismo que en la gala cero: ¿de dónde ha salido este atajo de horteras fabricados en serie que ni siquiera cantan bien? Si no fuera porque gracias a Risto están consiguiendo audiencia, dan ganas de dar por terminado el programa y darle el premio a Chipper, el único que se salva, pero que no sabe el castigo que le viene encima. ¿Hay algún productor en España que pueda darle un disco decente? No ¿Entonces qué pasará? Pues que le grabarán cantando Nine to five de Dolly Parton con la base del Sing Star y todas las versiones que no hayan hecho Soraya, Lorena y Jose Galisteo.
Llevamos dos semanas que rozamos casi lo epifánico: Smells like teen spirit de Nirvana y Creep de Radiohead. Vale que no fueron unas versiones gloriosas pero se agradece un poco la variedad y sobre todo la osadía, aunque Risto, ese ser de pretendida inteligencia, dijera que no eran canciones para OT. Conclusión: sólo vale Luis Miguel, razón por la cual, evidentemente, yo no me presento porque mi repertorio sería una tremenda astracanada.

La cara de panoli que pondría si yo me presentara cantando Rock n’ roll nigger, de Patti Smith…

[Imagen: Florence Welch]

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Esta entrada fue publicada el 03/06/2008 a las 17:09. Se guardó como La mediateca de Alejandría, Optando por la ironía, el surrealismo y el absurdo y etiquetado como , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Un pensamiento en “Nunca llegaré a ser una «triunfita»

  1. Ibonjos (4 de junio de 2008 19:20)
    Buena reflexión sobre el fenómeno OT. Por cierto, se de una fuente muy fiable y alumna de Risto que este construyò su personaje entre la gala 1 y 3 de la pasada edición (empezó en esa, no?) y que fue renegociando su sueldo a medida que la audiencia subía (los minutos de oro eran suyos). Casi este hecho merece una reflexión como OT en si mismo… mejorate!!! por cierto, te sirvió lo de control+F5? ese día te escribí yo!!!

    Madame Tafetán (4 de junio de 2008 20:31)
    Estas negociaciones salariales de las que me hablas me preocupan seriamente, porque entonces creo que estoy perdiendo el tiempo. Yo, que podría ser el cruce perfecto entre Risto y Jousi el de Supermodelo… bueno, tal vez he exagerado.
    Por cierto, claro que me sirvió lo de control+F5. Muchas gracias 🙂
    (y ahora me quedo pensando qué leches me pasa últimamente con los informáticos…)

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