La belleza no existe

Les voy a demostrar que su gusto no es algo que hayan elegido voluntariamente, sino que es fruto de la influencia que ejerce sobre ustedes la crítica, el mercado… Señorita, ¿cuál es su pintor favorito?
¿Yo? Gustav Klimt.
Ah… una elección muy interesante.

Pero nunca supe por qué. A esa mayoría que dijo Dalí poco menos que los degradó por ser como el resto, al que mencionó Barceló le tachó de intelectualoide y se burló del que habló de Canaletto por su frialdad y academicismo. Pero yo, ¿qué era? ¿La rarita de la clase? ¿La del buen criterio? No tengo ni idea: sólo sé que cuando vi con quince años una foto de El beso me quedé fascinada y, cuando por fin lo vi en Viena, no pude decir nada. Si tuviera que explicar por qué no sé si sabría, y creo que cualquier experiencia estética es imposible de describir desde un punto de vista racional.

El problema es hasta qué punto somos dueños de ese sentimiento. No es una cuestión de estética ni de ideología, sino de hasta qué punto nuestras elecciones son libres: el constante bombardeo de “opiniones legitimadas” nos deja un margen muy pequeño para elegir lo que nos gusta y lo que no, sin posibilidad de pasarlo por un tamiz. Durante mis tres primeros años de universidad, todas las mañanas me recibía una pintada que había junto a la entrada de la facultad de Geografía e Historia: Nos crían como borregos, sin espíritu crítico. Cuánto más tiempo pasaba, más sentido le veía a aquella frase. ¿Dónde está esa posibilidad de criba, esa posibilidad de escapar del gusto en serie, el poder elegir por uno mismo? En algún lugar bien escondido, para que no sólo se fabriquen cachivaches en serie, sino también gustos que generen una variedad muy limitada, con un amplio beneficio económico.

Así, llego a la conclusión de que la belleza es algo que se aprende, como tantas otras cosas, como tantos otros sentimientos, que parecen que son innatos y no lo son. El ser guapo o ser feo es algo tan etéreo que el tiempo acaba por borrar y sólo queda esa parte nuclear que verdaderamente nos da sentido como individuos, lo que verdaderamente merece la pena.

[Imagen: Dánae, Gustav Klimt]

Anuncios
Esta entrada fue publicada el 14/03/2008 a las 23:05. Se guardó como Reflexiones y etiquetado como , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Un pensamiento en “La belleza no existe

  1. Es una mezcla de ambas cosas, me parece a mí. Sí que hay mucho de creado en el gusto que tenemos, pero también hay mucho de la personalidad de cada uno. Lo que está claro es que los cánones de belleza universales no existen, y mucho menos de forma innata.

    Por cierto, “El beso” es un cuadro muy bonito. Aunque yo habría sido menos original, y habría mencionado a Rembrandt.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: