La mala digestión de los referentes

Mi estilo es asequible. Cualquier mujer puede parecerse a Audrey Hepburn si se hace un moño y se compra unas gafas enormes y un vestidito negro sin mangas.

La propia Audrey Hepburn

No seré yo la que critique el tono de la actriz a la hora de afirmar este precepto tan básico de la moda actual. Cualquier actriz de hoy día, especialmente si es morena y más bien esquelética, se compra o le dejan un Chanel (que por cierto, debiera ser un Givenchy), va a la pelu, le asaetan la cabeza con horquillas para hacerles un moño contundente (si se necesitan postizos, se ponen), y se va a la alfombra roja de cualquier presentación y rápidamente aparecerá en cualquier revista reconociendo su acierto al elegir el look de la célebre actriz de Vacaciones en Roma o Sabrina. Está bien: no debe ser el más incómodo, ni el más caro, sabes que así no vas a aparecer en la lista de las mujeres peor vestidas… En el fondo, este tema no me causa problemas de cabeza, entre otras cosas, porque son acciones de cara a la galería, tienen que cumplir con una serie de condiciones, e interpretan el papel que les toca en el mundo. Puestos a ser sinceros, las películas de Audrey Hepburn me suelen gustar, algunas mucho, como Charada o Sola en la oscuridad, y desde luego, es una actriz bastante “apañada” para lo que se veía en la dorada época del star-system de Hollywood, tanto ellas como ellos.

El problema está en la hermenéutica actual que hacemos de este personaje, y me incluyo, a mi pesar, porque no dejo de formar parte del mundo. ¿Por qué Audrey Hepburn y no Twiggy? De esta segunda creo que sólo saben quién es los modernos porque los Pizzicato Five le dedicaron una canción, y en el fondo, son iconos muy parecidos, los dos venidos de la vieja Europa, una rubia y otra morena, pero las dos son el espíritu de la golosina con vestidos ye-yé, que es lo parece que vemos hoy. O más que verlo, lo engullimos y lo regurgitamos como buenamente podemos, y desde hace unos años hasta ahora, nos vemos invadidos por bolsos estampados con su imagen, con biografías sobre su persona y con remedos callejeros de la Hepburn.

¿Por qué ella y no otra? Cuando salieron los bolsos, también pululaba Marilyn Monroe por los puestos, pero no tuvo el mismo éxito. Luego vinieron los relatos sobre su vida y los power-points sobre frases suyas que nos hacían pensar que era un ser angélico por dentro y por fuera (lo cual, no es cierto: como todo el mundo, tenía defectos que callar), y por último, en una visita familiar, descubrir que el atuendo doméstico de tu prima es el de Audrey Hepburn en Una cara con ángel: piratas negros de lycra, bailarinas y camiseta negra de manga francesa. ¡¡¡¡¡AAAAAHHH!!!!! ¿Cuándo va a salir Fred Astaire bailando porque le molesta un padrastro del pulgar? A una le da por pensar si, cuando llegue a casa, decidirá ser Silvana Mangano en Arroz amargo, pero decide que no por la posible respuesta de algún ferviente adoctrinador que aparezca ante mi puerta.Lo preocupante de todo esto es que hoy día se eligen referentes como el que va a unos grandes almacenes y compra sin saber muy bien por qué. Eligen a Audrey Hepburn como icono y seguramente desconocen quién fue exactamente, no hay razones de peso que las hayan llevado a elegirla, e irremediablemente eres malpensada y llegas a la conclusión de que son los kilos y la ausencia de curvas pronunciadas los que la erigen como gran modelo a seguir. Por eso no tuvo tanto éxito Marilyn, y con ello no quiero decir que una sea mejor que otra, sino lo peligroso que es elegir un personaje al que admirar por su aspecto físico. ¿Pero realmente fue una demanda o fue una “sugerencia”? Da miedo oír a alguien alegrarse porque le han dicho que se parece a Audrey Hepburn, y hace pensar sobre lo inapropiado que es explotar ciertos aspectos de algunos referentes impuestos y no elegidos.

[Imagen: fotografía de Audrey Hepburn]

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Esta entrada fue publicada el 19/11/2007 a las 22:24. Se guardó como Mi familia y otros animales, Reflexiones y etiquetado como , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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