¿Y quién iba a ser el siguiente afortunado en la serie de Mitología de papel cuché? El machote de Hércules o Heracles, que ha acabado en la portada de la Mía, porque, seamos claro, no sólo se encargó de grandes bestias sino que demostró mucha maña en las tareas domésticas.
Lo peor: conseguir el efecto Mía, que yo no sé quién diseña las portadas, porque tantas tipografías y tantos colorines debería estar penado por la Asociación Española de Oftalmología.